bajo el halo de la luna
la bailarina coja es la más hermosa

danza junto a la serpiente
de sal
y alrededor de la serpiente
un millón de sapos
machos…

color ocre
y piel de viejos…

El drama con los cholulos

yo me siento incómodo porque no sé tratar con gente
a ella le pasa lo mismo cuando se le acercan a hablarle después de que termina de leer
nos ponemos rojos
nos alteramos porque sentimos que nuestro mundo privado se nos viene abajo
a ese escritor más conocido le pasa lo mismo
él mismo lo dice
cada vez que van a golpear a su casa con motivo de entrevistarlo se siente invadido. tiene miedo. no se le ocurre qué decir
y es que no sabemos hacer otra cosa que escribir. no es que seamos los sabios del mundo. sólo escribimos. no sabemos ni amar

Hoy me pasó esto
estaba sentado en un lugar leyendo un libro cuando
de repente apareció su autor. me observó
no le di ni cinco de bola
como muestra de respeto.

Un poco más lejos

Sin más esperanzas
que un café a solas
hablé conmigo mismo
me dije que soy un mal escritor
y un mal amante
Del otro extremo del bar
ella hablaba también y sonreía
con ese encanto que tienen
algunas personas
hizo un gesto que no pude interpretar
claro, deberia haber sentido
lo que siente ella
y debieran importarme sus preocupaciones
Un ruido de tambores y de bombas
se escuchó afuera y me distraje
habrá sido el destino
porque nunca suelo hacerlo
saliste por la puerta
y te perdiste entre aquella gente
yo que sé, te escribo
como si gustaras de leerme
Esta es la última lluvia
que ablanda mi corazón
y lo deshace.
Bajo el halo de la luna
la bailarina coja
es la más hermosa.
Danza junto a la serpiente
de sal
y alrededor de la serpiente
un millón de sapos
machos…
color ocre
y piel de viejos…
Entre la lluvia
el frío y la noche
esencia de hornillo
Nunca grito tu nombre. Sé que todos pensarían en la adorada, la que siempre está brillando.
No, a mí lo que me atrae es un instante en el que ella, desconocida, pasa desapercibida.

Sol

Las imágenes de incontables días se superponen ante mi vista. Son como estampillas de un coleccionista que no hace sino ordenar su vida en base a objetos minúsculos. La tortuga, el té, el mundo, todo encerrado en lo insignificante, todo degradado.Al sentir y saber que estoy pensando, el sol, la luna, el cierzo, el frío, la lluvia o el otoño entero se encierran en este organismo inestable. Hoy, el sol es el que ha ganado y yo queriéndola como jamás la había querido.

Luces

Qué voy a hacer/
alguien me dice
que se hace de noche/
alguien enciende
las luces
después las apaga y es un nuevo día… perdido)

clave baja

Los ciegos pueden ver
el alma/
por eso nada les sorprende…

Una vez un ciego
observando a un sujeto
(como sólo ellos saben hacerlo)
se acercó y le dijo:
_Es más tarde de lo que parece.
Soñé que te quería en París
y perdía la batalla en Roma

El fin de la infancia


Siesta

¿Podrás creerlo? a la tarde me dormí en el banco de una plaza y soñé con agua, con tu luz extinta y el color de tu histeria, era púrpura me parecía y el invierno tenía tu nombre.

Tarde

Desde este vidrio la imagen repetida de la lluvia no es más que un pantallazo que se vuelve en blanco y negro. El otoño es un enfermo que acumula adioses y acumula hojas que a través el tiempo no son más que escritos de un color ámbar. La juventud es un instante que el más fuerte viento me arrebata y me deja solo, con este corazón de viejo. El niño, el hombre y la mujer se van desvaneciendo. De repente la ciudad es un fantasma que acaricia el céfiro.

Infinito

Hoy me pregunté sobre tus ojos
Si es verdad que cabe un mundo,
un mundo por cada uno de ellos
Acierto sólo a veces a percibir
que el párpado que abre muestra una galaxia sin estrellas
y que a excepción de eso atrae todo lo que observa
la luz es absorbida por un iris y se hace la noche
Nuevamente tu otra nebulosa atrapa a la oscuridad
y lo que nace es un día distinto al anterior
A veces suelo quererte por los astros que se ven tan solos
como estereotipos de fantasmas que no han sabido amar
La razón me dice que se escapan cada vez que algo te hace llorar
Pero aquello no sucede nunca y están cautivos por siempre
Sufro, no por los fantasmas sino por tu ausencia
Por tu universo sin constelaciones
Me quedo horas mirando el infinito como queriendo alcanzarte
y son diez años luz de distancia las que nos separan
Aunque podría jurar que alguna vez llegué a abrazarte.

Soslayo

Sin haberla visto
caminar bajo la lluvia,
suponiendo que las flores
crecen más hermosas
en el suelo de un jardín de niños
donde ayer la vi tan sola
(que idiota, el solitario era yo
desde un principio)

porque vos dormías
e inclusive ahora estás durmiendo
y ya no te encuentro sola

Qué podré decir:
Rodeada (a todas horas)
de los seres más felices
e insignificantes.

No importa que las gárgolas
se vuelvan piedra
o que me hables en latín

Llevo siglos intentando lograr
que esa mujer converse
me hable
o me escuche

y mis torpes ojos
no ven sino el reflejo,
una alucinación
que me duró
toda la vida.

eco

sé que estoy solo/
estoy solo/
solo/
Cada vez estoy más cerca de tu casa y cada vez me siento más vacío.
Nadie conoce a Natalia,
su presencia alegra al dios
en el que ella cree.
Quien la vio se olvidará
que la ha visto el día anterior.
Te quiero porque
usás medias al dormir.

perdido en la ciudad...













Experimentos siniestros...

Me siento frente al teclado, como si una música me hiciera quererte de otra forma y como si el teclado fuera un piano de cola más antiguo que el recuerdo de una noche en el que con mamá, caminaba por la calle de las golondrinas. Aquí viene un ángel, me murmura que no llore. Solo de lágrimas sin embargo en este mayo.
Hoy llegó la soledad
en forma de champiñones.

Retrato

Te escribo porque no sé pintarte. Solo a la noche puedo verte (o recordarte tal y como estás ahora...

esternocleidomastoideo




El mundo entero se apaga
y ella saca su celular linterna.
Otra vez los árboles como manos que atrapan aire, aguanieve y luz. En las noches leo poesía mientras un millón de gente ama.

Vestigio

Alguien podría venir a explicarme mejor la vida. La mujer que amaba se convierte en noche, en luna, en un aullido que enternece el ónix, y lo rompe. Uso sus palabras exactas y sus pensamientos y digo que lo único que me atrevo a hacer es dormir. Digo que llego a mi casa y sé que no quiero estar aquí. Digo que me siento viejo y que ya viví demasiado. Pero el resto es indescifrable.